Cómo debe ser la plataforma para e-learning en la formación programada a empresas

La plataforma para e-learning debe ser flexible, agil y permitir contenidos interactivos.

La ley 30/2015 deja sin desarrollar un aspecto importante de la formación para el empleo. En anteriores artículos nos centramos en los contenidos y el sistema de evaluación que debería emplearse en la modalidad e-learning de la formación programada para empresas. En este caso hablaremos de las plataformas de teleformación dirigidas a empresas, especificando unos criterios que creemos son indispensables.

Para ello, primero hay que tener en cuenta qué se busca con esta modalidad y a quién va dirigida. Sólo así se brindará una formación adecuada.

Los alumnos de formación programada para empresas son trabajadores ocupados, con poco tiempo libre y la necesidad de estar al día en las innovaciones que afectan a su sector y a su desempeño profesional.

Para ofrecerles la formación específica que necesitan en el menor tiempo posible, es primordial contar con una plataforma flexible y ágil que permita modificar los contenidos de forma sencilla, pues lo que hoy es un avance, que da a la empresa una ventaja competitiva, puede estar obsoleto en pocos días. Por tanto, la velocidad de adaptación es primordial.

Por otro lado, la plataforma debe permitir aplicar los criterios de evaluación  que garantizan que el alumno ha adquirido las competencias definidas para la formación específica que se postula. Poder medir el tiempo que pasa conectado a la plataforma y ver si supera el mínimo exigido es fundamental. También lo es comprobar que realice los controles e interactúe con los contenidos y actividades. En definitiva, en la búsqueda de la mejora continua, la plataforma debe ser capaz de satisfacer cualquier sistema de evaluación y autoevaluación planteado y establecer métodos de recuperación para el alumnado que no supere los controles.

También es imprescindible que se establezca un entorno interactivo que garantice y favorezca la participación de los usuarios. Debe existir un canal de comunicación alumno-tutor claro, directo y recíproco que aclare dudas al primero y permita hacer un informe de seguimiento al segundo. Es fundamental fomentar la implicación en foros y chats cuando se trate de formación grupal, pero igual de importante es contar con un buen acceso a los datos generales del curso para optimizar su aprovechamiento; las guías didácticas, los calendarios, documentos, lecciones y evaluaciones, el progreso alcanzado y demás secciones han de estar organizadas de forma clara para que el alumno se encuentre integrado en un entorno de trabajo que pueda gestionar con comodidad.

Todo esto debe sustentarse sobre una plataforma que disponga de medios técnicos suficientes para asegurar la velocidad de acceso a la misma, que esté preparada para el acceso simultáneo de varios alumnos y que certifique la integridad y confidencialidad de los datos.

Por último, consideramos muy recomendable establecer un canal de información permanente e instantáneo entre la entidad formadora y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que permita a este último hacer un seguimiento de la evolución de los alumnos.

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